Aclaran especialistas en nutrición y adicciones, los supuestos beneficios de la cerveza y alertan sobre los riesgos a los que están expuestos quienes abusan en el consumo de esta tradicional bebida, en el marco del Día Mundial Sin Alcohol

Por: Sergio Salazar

ACUSTIKL NOTICIAS

Cancún, Quintana Roo.- Anualmente mueren en todo el mundo 3.3 millones de personas debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5.9% de las defunciones totales, factor en más de 200 enfermedades y trastornos, con más del 5% de la carga mundial de morbilidad y lesiones atribuidas precisamente al abuso en el consumo de alcohol.

Más allá de las consecuencias sanitarias, el consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto. Sin embargo, en nuestro país la cerveza es ampliamente aceptada, y esto tiene que ver más con cuestiones tradicionales que con la alta cocina, como sucede en Europa o Sudamérica.

Además, a esta bebida se le atribuyen un sinnúmero de beneficios para la salud, pero solamente entre la población adulta, y sin un abuso nocivo de la misma, explica la Dra. Yesenia Reynés, médico cirujano especialista en Nutrición Clínica y Dietética:

“Por ejemplo, se ha asociado que el consumo regular de la cerveza -sin caer en excesos- previene la osteoporosis, eso es muy interesante. También otro estudio desmintió por completo el que la cerveza sea causante de la ‘pancita chelera’, ¿ok? y no, ya también está desmentido, siempre y cuando mantengamos un consumo que no sea en exceso. ¿Qué más se ha asociado? Pues es una forma de reponer en poco tiempo agua y electrolitos, que por eso cuando tenemos mucho, mucho calor se antoja tomarte cerveza, y te lo tomas y ya, no pasa nada”.

Y si bien, nuestro país ocupa el lugar 18 en mayor consumo de alcohol a nivel global, el alcoholismo no es percibido como un problema grave para la misma sociedad, esto, a pesar de que el tomarse una cerveza puede convertirse en detonante para una adicción, sobre todo cuando existe un consumo desmedido, explica por su parte la Psicóloga Lilliam Negrete Estrella, Directora del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Benito Juárez:

“Efectivamente, los mexicanos, creo que de las bebidas que más se consume precisamente es la cerveza, y tiene que ver por un componente cultural pero también porque se tiene una muy baja percepción de riesgo con relación al daño que pudiera ocasionar, tema que a nosotros nos ocupa cuando trabajamos a nivel de prevención sobre el consumo de alcohol, y si hablamos específicamente de la cerveza, no es el problema de lo que se compone, el problema es la cantidad de alcohol que va a ingerir nuestro organismo y que precisamente el alcohol, esta sustancia es la que provoca la adicción”.

La especialista explica que el problema no es el consumo como tal, sino el abuso que se hace de la bebida, pues no hay una conciencia social en torno a la medida para el consumo de esta bebida, y al carecer de este conocimiento, el consumidor puede arriesgar su propia salud, no sólo a nivel físico sino también mental. Entonces, ¿Cuál sería la dosis para un consumo controlado de la cerveza?

“A nivel de cerveza se habla de que se puede consumir alrededor de tres o cuatro cervezas por ocasión -estamos hablando de la cerveza de 350 mililitros, aproximadamente- en hombres, mujeres de 4 a 5 cervezas por ocasión, más o menos, aproximadamente. Cada ocasión no significa de manera frecuente, porque también ese es el otro tema que se da por ahí, sino que esta parte social la podamos medir y además que cuando lo hagas lo hagas acompañada con otro tipo de actividades, con otro tipo de cosas que te permita estar en otras actividades y no forzosamente en el consumo porque ahí es también dónde se nos pierde el control de lo que estamos haciendo”.

Culturalmente, entre algunas familias mexicanas existe la costumbre de darle cerveza a los niños en ayunas, específicamente a aquellos que no querían comer o estaban demasiado delgados. No obstante, esta tradición es totalmente perjudicial, precisó por su parte la Dra. Reynés Brindis, con experiencia en el Centro Médico ABC de la Ciudad de México y el Instituto Nacional de Pediatría, quien afirmó que los mayores problemas de salud entre las personas comienzan desde la infancia, entre ellos los relacionados con la bebida, como consecuencia de cuestiones culturales, muy difíciles de cambiar en la población:

“Hay muchas cosas que se hacían antes y que se han empezado estudiar y que se han echado para atrás, pero es bien difícil que la población como que acepte este tipo de cosas, o sea, muchas cositas que son muy tradicionales pero que ningún médico recomendaría porque no estamos seguros del riesgo que pueda tener para un paciente. Ahorita, a cualquier médico que le preguntes te va a decir que nunca alcohol a los niños, no hay forma, o sea, no les damos ni café porque no sabemos qué efecto pudiera tener el café en un niño que todavía está creciendo, cuál es la dosis tope que podría ser tóxica para ellos, muchísimo menos el alcohol”

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