De cara al término de su polémica administración, Enrique Peña Nieto no cumplió con las expectativas de crecimiento, y hereda a López Obrador un peso débil, bajo crecimiento económico y un limitado margen de maniobra

Por: Sergio Salazar

ACUSTIK NOTICIAS

Cancún, Quintana Roo.- La administración de Enrique Peña Nieto estuvo salpicada de escándalos y pocas cuentas alegres. La desaparición de 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, en septiembre de 2014, marcó el rumbo de una gestión tinta en sangre, en la que el ex gobernador del Estado de México insistía en generar un pacto con el PAN y el PRD, a través de legislar sendas reformas en materia energética, de trabajo y educación, entre otras; buscando frenar en el intento, el crecimiento de su amenaza más cercana: Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, poco menos de dos meses después, el ‘cuento de hadas’ en Los Pinos sufrió un sacudón terrible. La periodista Carmen Aristegui mostraba al mundo un conflicto de intereses en una propiedad de la primera dama, Angélica Rivera. El reportaje reveló que la infame ’casa blanca’ de Las Lomas, fue adquirida al contratista preferido de Presidencia. Y la estrategia de respuesta fue una portada del mandatario en la revista Time, con la cabeza: “Saving Mexico” (Salvando a México), cuando en la realidad se anticipaba una tormenta que incluyó la fuga de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, líder del Cartel de Sinaloa, de una prisión de máxima seguridad; así como las pesquisas contra ex mandatarios del ‘nuevo PRI’, que se suponía, cambiarían la imagen del partido en el poder.

La caída en espiral de Peña Nieto culminó con una estrepitosa derrota en las urnas, en julio pasado, tras una serie de desatinos y escándalos, enmarcados por la pérdida de bastiones de su partido en desgracia, Quintana Roo, Veracruz, Chihuahua, Tamaulipas, Aguascalientes y Durango; así como el descubrimiento de nuevos casos de corrupción, con la petrolera Odebrecht y “La Estafa Maestra”, ambos apenas el año pasado.

Hoy, México atraviesa una calma financiera, con un clima de estabilidad social y política, que aunque un poco tiznado por la situación de los migrantes centroamericanos, lo que se espera es que el trabajo duro de López Obrador y su equipo, recompongan el camino. Así lo explica Mara Lezama Espinoza, Presidente Municipal de Benito Juárez:

“Pues que le deja un ‘paquetote’ al licenciado Andrés Manuel López Obrador, un mundo de cosas por hacer, y que yo estoy segura que vamos a una verdadera transformación en esta nueva etapa al frente del licenciado Andrés Manuel López Obrador, y que va a trabajar sin descanso, él es así, no para, y que vamos a salir adelante”.

Ese paquete al que se refiere la alcaldesa de Cancún, va principalmente en relación a los retos financieros que enfrenta el país, apuntalado por una creciente inflación y otros aspectos importantes en la vida económica de México, explica el asesor financiero Rafael del Moral, quien admite que si bien es cierto, durante el sexenio se vieron disminuciones muy importantes, que llegaron inclusive al 1 y medio en el 2015, también es un hecho que el año

pasado la inflación rondó el 7%, y este año está en el orden del 4.5 al 5%; que si bien no es ideal, finalmente hay una economía estable en cuanto a la inflación. No obstante, el tema de la generación de empleos deja claroscuros.

“El gobierno saliente deja un récord, sí en empleos formales registrados pero también en la misma materia deja un 56, 57% aproximadamente de trabajadores que viven en la informalidad, lo cual sigue siendo un reto muy grande por cumplir”.

El especialista detalla que en cuanto a la paridad del peso frente al dólar, hoy se experimenta una volatilidad del “billete verde”, arriba de los 20 pesos, cuando en la administración anterior se entregó abajo de los 13 pesos por dólar, situación poco atractiva, sobre todo en un escenario en el que factores externos como la disminución de los precios del barril de petróleo nos afectan substancialmente en materia de lo que se espera recibir por venta del hidrocarburo, que sigue siendo uno de los principales productos de nuestro país. Mientras la deuda pública sí representa un desafío monumental.

“Ésta nos significa también un problema serio porque le deja muy poco margen de maniobra al gobierno, dado que se tienen que pagar muy altos niveles de intereses, precisamente porque la deuda sigue por allá del 45 y fracción de porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB), esto es 7 a 8 puntos arriba de como se recibió en el sexenio que le dejó Calderón a Peña Nieto. Realmente ha sido un problema importante, el crecimiento de la deuda llegó a ser casi del 50% del PIB. Afortunadamente, ahorita la están disminuyendo pero sigue siendo muy elevado. Repito, esto le deja muy poco margen de maniobra al nuevo gobierno”.

En cuanto al crecimiento económico del país, el asesor financiero sostiene que la administración saliente quedó a deber, luego de prometer entre el 4 y 4.5% anual, mientras el promedio real que se logró fue de alrededor del 2.4% durante todo el sexenio. Hecho en el que jugaron papales determinantes otros factores, como la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, documento que aunque no está firmado, se presume como un acuerdo sólido, lo que disminuirá un poco la presión y por lo menos mantendrá en los siguientes años el crecimiento en ese orden; además que a nivel Latinoamérica se ha procurado ampliar las redes de comercio con la mayor parte de los países de nuestro continente.

En conclusión, aunque el panorama no es el mejor, al menos el país no está sumido en crisis financiera, comenta Rafael del Moral.

“La administración que sale no le entrega un país con problemas económicos-políticos-sociales de alto impacto; es un país en general tranquilo pero sí con muchos retos en materia económica, y lo que se espera es que el nuevo gobierno, al ser, de acuerdo a lo que dicen, más ordenado, sobre todo en materia de parar a las ‘mafias’ que han venido corrompiendo a los diversos niveles de funcionamiento de los gobiernos, se espera que empresas como Pemex y otras muy grandes que consumen gran parte del presupuesto, utilicen mejor sus recursos y generen mejores dividendos para el país. Ojalá que se cumpla esto por el bien de todos. Se recibe un país tranquilo por parte de la nueva administración, tranquilo en general, con muchos retos, sobre todos con muchas expectativas. Ojalá que le vaya bien al nuevo gobierno porque si a ellos les va bien, nos irá bien a todos los mexicanos”

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